
El aroma tibio y dulzón de la mantequilla inunda el espacio y, por un instante, el ambiente evoca el ritual del petit déjeuner francés.
Adentrarse en este rincón es sumergirse en el universo de las clásicas boulangeries, donde las vitrinas rebosan de croissants y pain au chocolat de hojaldrado delicado, acompañados de hogazas de masa madre que destacan por sus cortezas doradas y migas de larga fermentación.
Se trata del punto de partida de una propuesta que encuentra en el pan artesanal el núcleo de Amand, una panadería y cafetería de inspiración francesa en la colonia Roma.